Cuando se tiene una relación de pareja la mayoría del tiempo se está trabajando en un equipo de dos, pero ¿cómo trabajar en equipo de manera consciente y sin morir en el intento? En las siguientes líneas, describimos las características esenciales de un equipo y mencionamos algunos elementos que puedes poner en práctica para que tu pareja y tú jueguen en el mismo equipo.

A veces es difícil reconocer todo lo que alberga nuestro mundo interior y, estando en pareja, se vuelve más complicado todavía. Las relaciones son un espacio en el cual aprendemos a ser, en compañía de alguien más (que a la vez está aprendiendo a ser, a nuestro lado). Es por eso que cada etapa de una relación tiene aspectos maravillosos y otros que requieren un poquito más de atención. Cuando de trabajar en equipo se trata, no siempre se tiene la información o el conocimiento que ayude a negociar, convivir, o trabajar en equipo, con la pareja. Por eso vale preguntarse:

¿Qué es un equipo?
De forma simple, un equipo se entiende como un grupo de dos o más personas que se organizan para realizar una actividad o trabajo. En ese sentido, cuando una pareja intenta alinearse u organizarse para lograr un objetivo en común, está trabajando en equipo.

Ahora, ¿qué sucede cuando ese proceso de organización trae a la luz muchas diferencias o desacuerdos? ¿Cómo se puede hacer para alinearse y trabajar para mantener la unión? .

Lo primero es comprender desde una experiencia de amor verdadero, apoyo y acompañamiento, que cada quien es un ser individual, es decir, que cada uno tiene una serie de gustos, ideas, creencias, valores, metas, sueños, etc., y ninguno debe soltar aquello que lo define.

Lo segundo es encontrar cómo balancear la individualidad en convivencia con el otro, y para ello, la comunicación es el ingrediente esencial, ya que al tener definido quién es y qué quiere cada quien, entonces se hace posible identificar los objetivos en común o los puntos de encuentro, y también es posible acordar cuáles son los valores que fundamentan la relación.

¿Cómo hacer equipo?
Trabajar en equipo es posible cuando se establecen metas en común que apoyan y sustentan el crecimiento individual. Las metas en común, acuerdos o proyectos, pueden estar relacionados con los hijos, los negocios y algunas otras circunstancias, pero deben hacer sentir que está habiendo crecimiento individual, y no deben hacerse por complacer ni para acomodarse al otro. Cada uno tiene metas u objetivos para las diferentes áreas de su vida: profesionales, académicas, familiares, y trabajar en equipo no quiere decir que se deban compartir o fusionar todas las metas de ambos.

Cuando se alcance una meta es necesario buscar otra, porque un paso logrado inspira el siguiente, avanzar en proyectos o niveles significa mejoras o progreso tal como sucede en un juego. Por ello, otro aspecto importante para trabajar en equipo es vivir en la consciencia de saber por qué estás con tu pareja y hacia dónde quieres llegar con ella, y es que tener estas ideas claras ayuda a que el equipo esté en la misma sintonía, bajo las mismas reglas y objetivos.

Elementos que puedes poner en práctica:
-Apoya al otro a jugar y ganar sus metas personales: ser apoyo más que obstáculo significa mostrar apertura e interés por su mundo interior y personal, conocer en qué sueña, qué le gustaría lograr para sí mismo, y no juzgar sus respuestas, sino apoyar a alcanzar aquello que desea.
-Apoya su planificación: incentiva a que encuentre soluciones, a que sea creativo en la búsqueda de maneras u oportunidades de conseguir aquello en lo que sueña, pero no cubras ni proveas respuesta a sus necesidades. Es importante respetar su individualidad, respetar su búsqueda y dejar que experimente sus capacidades y el proceso de llegar a conseguir su deseo.
-Piensa en el trabajo en equipo como la unión de capacidades puestas a disposición del equipo para el beneficio de ambos.
-Trae a la relación proyectos que involucren las capacidades de los dos, donde cada quien tenga espacio para ser, respetando sus fortalezas individuales.

Trabajar en equipo es, en definitiva, sumar capacidades, conocimientos, habilidades y todo aquello para lo que cada uno es bueno, y ponerlo al servicio de los dos. Todo esto para crear un espacio de convivencia en la relación, desde la responsabilidad de que cada uno es parte de un todo. Es así como se consigue alinear las energías, motivaciones y esfuerzos de ambos, en pro del alcance de los logros en común y del disfrute de las metas conjuntas, que al final, ayudan al crecimiento y bienestar personal.

Comentarios

Comentario

Categorías: Uncategorized

Rocio Gaona

Colaboradora de Theo - Piloto - Coach Profesional de la tecnologia de transformación del ser, con más de 15 años en el desarrollo humano