Hablemos sobre el perdón y ¿qué significa perdonar? , perdonar a veces se entiende como la solución a muchos problemas y como el remedio perfecto cuando se desea salir adelante o superar una situación. Pero, ¿realmente sabes perdonar? En este artículo presentaremos algunas reflexiones que te ayudarán a entender el perdón desde un sentido espiritual.

Durante la experiencia humana es normal coincidir con personas que en algún momento hacen algo que pueda parecer una falla o generaron una situación imposible de superar. Incluso, es posible que tú generes o hayas generado esta situación en la vida de alguien más. Son acciones o decisiones que (aunque son personales) desde el punto de vista social, ameritan pedir o suplicar perdón para remediar los sentimientos de culpa que se generaron y sobretodo, para aliviar el daño causado.

El perdón se puede analizar desde dos puntos de vista:

cuando debes pedirlo porque fallaste y cuando debes darlo porque te fallaron. Empecemos por el primer punto de vista:
Cuando haces, dices, no haces o no dices algo que afecta lo que alguien más esperaba (o necesitaba) de ti, entonces entras en una experiencia de culpa donde te invade la sensación de haber hecho algo malo, de haber decidido algo equivocado y cometido un error. Bajo esta sensación de culpa, no es tan fácil expresar ni lidiar abiertamente con las razones o el arrepentimiento que se tenga. Para poder estar en sana paz con las decisiones y circunstancias tal cual ocurrieron, es necesario reconocer que lo que se hizo (o no) era lo que debía ser; no hay manera de retroceder el tiempo, de actuar diferente ni de cambiar las decisiones que se tomaron en el pasado, esto quiere decir que es necesario hacer las paces contigo mismo y aceptar lo que ya es.

Desde el segundo punto de vista, cuando eres tú la persona que ha sido víctima de alguna ofensa o falla y te preguntas ¿qué significa perdonar?entonces el hecho de no perdonar al otro te pone en una posición de cierta superioridad, donde tu ego puede sentir que la otra persona no merece tu perdón o que su arrepentimiento no es suficiente para el daño que te ha hecho. Dentro de este aspecto, es necesario destacar que hablar de arrepentimiento (ya sea tuyo o de otro) implica cambios o modificaciones para no volverlo hacer o no repetir la falla, es decir, generar un aprendizaje que, aunque no pueda cambiar el pasado, evite que se vuelva a repetir la situación en el futuro.

El punto de vista de la espiritualidad

Es por esta razón que desde el punto de vista de la espiritualidad, la experiencia del perdón no se puede dar sin el amor. Esto no quiere decir que debes decidir amar, aplaudir y estar feliz cuando alguien te hace daño o cuando tú haces daño, quiere decir que desde el sentimiento de amor es más sencillo encontrar sentido hacia el perdón. El amor ve más allá del dolor y los obstáculos porque no juzga, porque reconoce la humanidad en cada persona y porque está bien con la idea de imperfección. Cuando no existe el perdón se genera rechazo, aversión (hostilidad) o disgusto y energéticamente, son emociones que cargan la mente, restan vitalidad al cuerpo y pueden causar enfermedad (todo lo contrario al amor).

¿qué significa perdonar?, perdonar es hacer las paces con la vulnerabilidad humana, con las imperfecciones, las fallas, los obstáculos; nace del aceptar que no toda decisión (personal o ajena) genera solo consecuencias que te gusten sino que también es posible lidiar con consecuencias que sean tan agradables. El perdón es saludable para todos y aunque existan actos terribles en la conducta humana (como violencia, agresiones, etc.) que se perciban como imperdonables, el sostener el juicio de calificar algo como perdonable o no, se convierte en una carga que en realidad solo lleva la persona que tiene ese juicio.

Y es que el hecho de no perdonar resulta que no es un castigo para el otro sino para ti, porque cualquier emoción que se tenga (rencor, coraje, amargura, desilusión, etc.) es exclusivamente personal, es una carga interna y es responsabilidad individual superarla.
Liberarse de esa carga necesita de un trabajo espiritual arduo y sostenido con compromiso para soltar creencias y reconocer que no tiene sentido pensar en el “¿qué hubiese pasado si?”, “¿por qué pasó así?”, “¿cómo fue posible?” y en lugar de ello, es importante liberarse de culpas, aprender del pasado y disfrutar el presente, dejando espacio para nuevas posibilidades y eventos.

En este sentido, lo que muchas veces se consideran fallas, faltas o errores, son oportunidades para reconocer y construir una mejor versión de ti, pero esto solo es posible con comprensión, aceptación y apertura para liberarse de un ciclo sin deudas ni resentimientos .

Escucha nuestro podcast en donde te hablamos más de esto

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Luz Aurora Pérez

Directora de la Escuela de Esencialidad - Piloto - Coach de la tecnología de transformación del ser, con más de 8 años de experiencia en temas de desarrollo interior y espiritualidad, Experta en pedagogía y desarrollo infantil.