A menudo algunas disciplinas como el yoga no solo acompañan el logro del crecimiento personal, sino que son utilizadas con fines egoístas. Este artículo te ilustrara sobre cuál es el origen del yoga y las razones por las cuales se creó, para que puedas utilizarlo con fines espirituales y trascendentales.

En la cultura occidental es común ver mucha información acerca del fitness, del cuerpo físico, de la cultura de gimnasio o cuerpos bonitos, pero éstas son cuestiones relacionadas con lo físicamente observable, por lo que se puede olvidar o descuidar esa parte mucho más importante: el universo interior. Para la práctica del yoga, no todos tienen el objetivo principal de establecer una conexión espiritual, que fue el motivo por el que surgió el yoga, sino que se inclinan por obtener cuerpos bonitos o un físico socialmente atractivo, según lo difundido en internet o la televisión.

El yoga, en su concepción,

significa la unión entre la conciencia individual y la conciencia universal. Es decir, busca estrechar la relación entre el ser, es decir, entre tú mismo y la conciencia universal. Dentro de este principio, obvio que es aceptable desarrollar un cuerpo físico fuerte, esbelto o atractivo, pero la finalidad principal del yoga no está ligada a intereses físicos o del mundo material.

Es usual que en los salones de yoga la práctica se enfoque excesivamente en lo físico, centrando la atención hacia aspectos externos como: quién tiene la mejor vestimenta, el mejor leggins, el mejor top, la mejor marca, el mejor cuerpo, quién tiene los brazos más marcados, quién tiene el abdomen más marcado, etc., y se olvida el concepto original de la práctica. Desde nuestra Escuela, invitamos a poner atención a la esencia del yoga, porque cuando enfocas o centras la atención en la conexión o unión con la conciencia universal, naturalmente se comienza a tener una experiencia interna en la que pasa a un segundo plano el mundo físico y material.

No importa la marca de ropa que usas,

el tipo de cuerpo que tengas o el tiempo que lleves practicando, sino que desarrollas un sentido altruista sobre la vida con el que comienzas a amar tu cuerpo, a cuidarlo y a comprender la relación de amor contigo y con el universo, desde un sentido profundo.

De acuerdo con lo expuesto, se puede afirmar entonces que el yoga es una conexión entre cuerpo, mente y espíritu. Es un momento de unión contigo y tu ser superior, que se establece con la fuerza de la energía creadora, que puede llamarse Dios, Esencia o Universo. La práctica contínua del yoga apoyará muchísimo no sólo tu crecimiento personal, sino tu crecimiento espiritual, que se verá reflejado en la forma en que te comunicas, sientes y expresas tu vida.

Puedes escuchar el podcast en donde te decimos más sobre esta disciplina

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Luz Aurora Pérez

Luz Aurora Pérez

Directora de la Escuela de Esencialidad - Piloto - Coach de la tecnología de transformación del ser, con más de 8 años de experiencia en temas de desarrollo interior y espiritualidad, Experta en pedagogía y desarrollo infantil.