La abundancia es un concepto llamativo e interesante aunque no sepamos bien qué significa, pero ¿de dónde viene la idea de abundancia? ¿La abundancia puede ser una actitud? ¿Por qué es necesaria una actitud de abundancia? En este artículo, responderemos estas inquietudes para que puedas diferenciar la actitud de escasez de la actitud de abundancia.

Es común creer que la relación de una persona con el dinero tiene que ver con sus oportunidades de vida, la suerte, la familia o las conexiones que tiene y que le ayudan a lograr sus metas. Pero lo cierto es que la abundancia material también tiene que ver con la experiencia de vida, la felicidad y la satisfacción por tener lo que el dinero no puede comprar.

La abundancia se entiende como una experiencia de bienestar y plenitud que vive dentro de nosotros y que está expresada de diferentes maneras: el dinero, el tiempo libre, los bienes materiales, la paz mental, etc. El hecho de que una persona tenga mucho dinero no quiere decir que sea abundante, y el hecho de que alguien no tenga dinero no quiere decir que no tenga abundancia.

La abundancia tiene que ver con la actitud

La actitud es la manera cómo te manejas y desplazas por la vida, tiene que ver con la forma en la que asumes las situaciones, retos o circunstancias, y con la manera en la que recibes las experiencias y personas que llegan a ti. Puedes notar la actitud de una persona por la manera en que se expresa, las palabras que usa, su postura corporal, la forma en que camina, si es encorvada, cabeza en alto, pasos firmes.

A este punto de tu vida, seguramente has llegado de forma orgánica a las actitudes que tienes, es decir, tus actitudes tiene que ver con lo que has aprendido en tu familia, sociedad, cultura, y por eso tu manera de asumir los roles o situaciones sobre el dinero o la familia tienen que ver con experiencias pasadas de traumas o triunfos. En este sentido, se suele creer que la actitud ante la vida es un reflejo de la realidad que se vive y es común escuchar afirmaciones como “soy así porque me ha pasado esto”. Pero en realidad, las actitudes son cambiables y modificables no son fijas y permanentes sino que se moldean con los aprendizajes y las experiencias.

La actitud se basa en la manera de ver el mundo

Tu forma de ver el mundo no es la forma en que es el mundo. Tú tienes una percepción particular de la vida y así como tú, los demás también tiene su forma y percepción. En el camino hacia la abundancia, es importante abrir la mente a otras formas de vivir y concebir la realidad. En este aspecto de apertura, la imaginación es como una brisa fresca que ayuda a disolver todo lo que habías pensado que eres, que tienes derecho a tener, o que incluso puedes conseguir en tu vida.

¿Por qué es necesario cambiar la actitud?

Porque a veces la actitud que se tiene viene de ideas sobre lo que ves en la TV, o te enseñó tu familia o lo que aprendiste solo, pero crecer tu imaginación sobre diferentes maneras de ver el mundo te amplía las posibilidades de ser, de manejar tus finanzas, tu vida o tu trato con otras personas. Hacer el ejercicio de imaginar esas maneras diferentes puede ayudarte a descubrir otras formas de crear dinero o abundancia.

Si quieres ser abundante, debes comenzar a cambiar la manera en la que ves el mundo y verlo como algo abierto, lleno de posibilidades y oportunidades. La abundancia no está relacionada con el dinero sino con todos los recursos, tiene que ver con el tiempo, los conocimientos, saberes, experiencias.

Abundancia vs escasez

Un paradigma de vida puede ser el pensamiento de escasez, la idea de que el dinero no alcanza, no tienes para dar, lo que tienes es poco y como es poco lo tienes que cuidar, no es actitud de abundancia ni generosidad. El pensamiento de que tú puedes poseer algo, que el dinero es tuyo y lo debes poseer cierra la puerta a la abundancia porque el dinero es un flujo que debe estar en movimiento. La actitud de limitación, de estar bajo el miedo o ver el vaso medio vacío, es una actitud que debes tener en conciencia porque en ella encuentras dónde estás viendo y sintiendo la vida desde el punto de vista de la escasez.

Romper el paradigma implica aprender que siempre hay suficiente de todo, el universo es abundante y la generosidad es una expresión del continuo crecimiento de la vida. La vida es generosa por sí misma, porque siempre está haciendo más vida, es decir, es expansiva, no es limitada, sino que continúa creciendo en todo lugar donde tenga oportunidad, por ejemplo, ¿alguna vez has visto las hojas que nacen en el asfalto? La vida siempre da y no te pone límites sobre lo que puedes hacer.

Entonces, si tú eres vida y si eres un ser vivo, por naturaleza ya eres abundante y la vida siempre te va dar las cosas (ya sea que las tomes o no). Reconocerte como un ser lleno de vida, es fundamental para abrir las puertas a la abundancia. Piensa un momento ¿cuántas cosas hacemos constantemente para recortar la abundancia que existe en nuestro cuerpo de forma natural? el cabello, las uñas, los pelos, las cejas, están en constante crecimiento y hay que cortarlos con regularidad porque la vida se abre paso.

Así como tu cuerpo está a cargo de la producción de tu cabello, de la misma manera eres el productor de la abundancia en tu vida. Piensa, ¿cuántos mangos produce un árbol en un año?, No hay forma de saberlo porque depende de muchas cosas, como la cantidad de agua, el abono que reciba, el sol, etc., entonces no se puede controlar ni medir cuántos frutos exactamente va dar, pero nosotros sí queremos poner limitación en nuestras vidas sin confianza ni apertura en la vida y su abundancia.

Quieres saber la diferencia entre abundancia y avaricia, lee el siguiente articulo

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Alline Maldonado

Colaboradora de Theo - Piloto Coach profesional de la Tecnología de transformación del ser, con mas de 10 años de experiencia en el desarrollo humano, experta en temas de relaciones humanas.